La ONU se compromete a garantizar que el personal que despliega en todo el mundo se atiene a las normas más estrictas de conducta, profesionalidad y rendición de cuentas. Las normas de conducta de las Naciones Unidas son aplicables a todas las categorías de personal desplegado en misiones de la Organización. Las normas de conducta de las Naciones Unidas se basan en tres principios clave:
1. El más alto grado de eficiencia, competencia e integridad.
2. Política de tolerancia cero frente a la explotación y los abusos sexuales.
3. Rendición de cuentas de aquellas personas que ocupan puestos de mando o liderazgo y no aplican las normas de conducta.
El personal de la ONU debe respetar las normas de conducta de las Naciones Unidas en todo momento.