El personal de las Naciones Unidas en las misiones sobre el terreno se compromete a no desacreditar a la Organización ni a su país de origen mediante actos personales reprochables, el incumplimiento de sus deberes o el abuso de poder. En este contexto, se compromete a no cometer nunca ningún acto de explotación o abusos sexuales.
El personal de la ONU es objeto de campañas de capacitación y sensibilización en las cuales se le comunica y recuerda su responsabilidad de cumplir las normas más estrictas de profesionalidad, dignidad e integridad. Por desgracia, se registran acusaciones de falta de conducta por parte del personal de mantenimiento de la paz. Las normas de la ONU definen la falta de conducta como el incumplimiento de las obligaciones establecidas en la Carta de las Naciones Unidas, el Estatuto del Personal y el Reglamento del Personal, o en otras publicaciones administrativas y documentos normativos pertinentes elaborados para categorías de personal específicas. Asimismo, la falta de conducta puede consistir en un incumplimiento de las normas de conducta que se espera que observe un funcionario público internacional. En respuesta a ello, las Naciones Unidas y los Estados Miembros garantizan la investigación de todas las acusaciones verosímiles de falta de conducta, así como la adopción de medidas adecuadas en el caso de que dichas acusaciones resulten ser fundadas. La competencia para abordar los casos de responsabilidad penal o civil incumbe a los Estados Miembros, de modo que la ONU les remitirá dichos casos para que adopten las medidas pertinentes.